Arturo Pérez Reverte
Se licenció en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.
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Durante los tres primeros años de esta carrera cursó a la vez estudios de ciencias políticas. Ejerció como reportero de guerra durante 21 años (1973-1994).
Sus primeros pasos los dio en el diario Pueblo, donde permaneció 12 años. En 1977, paralelamente a este trabajo, fundó junto a su compañero Vicente Talón la revista Defensa, que apareció a la venta en abril de 1978, y de la que fue redactor jefe hasta que sus compromisos como corresponsal lo obligaron a dejarla. Tras la desaparición de Pueblo pasó a Televisión Española (TVE), donde ejercería como corresponsal durante otros nueve años hasta 1994.
A principios de los años 1990 presentó en RNE La ley de la calle, un programa de radio en horario nocturno en el que se daba cabida a numerosos personajes de diversos ámbitos , la mayoría de las veces marginales, aunque en 1994 el propio Pérez-Reverte decidía abandonar RNE por discrepancias con la dirección respecto al horario de emisión del programa. Fue presentador, en 1993, del programa Código uno, sobre la actualidad de la crónica negra, en Televisión Española, programa del que renegó públicamente y abandonó por considerar que contenía «basura». Después de haber hecho esas declaraciones en noviembre del citado año, en Pamplona, y de volver a ejercer como reportero de guerra, Pérez-Reverte presentó su dimisión a TVE, en abril de 1994, al enterarse de que se le pretendía «abrir expediente por justificar gastos en zonas de guerra con facturas falsas», acusación basada en unas líneas de su novela Territorio comanche. En una dura carta a Ramón Colom, director de TVE, Pérez-Reverte lo invitaba a leer el libro «con detalle» para comprobar que no había base para el expediente, y decía tener la impresión de que este, al que considera «una majadería», está inspirado por gente que «actúa con mala fe y pretende tomarse la revancha por unas alusiones que no les gustan». La carta de renuncia terminaba así: «Que os den morcilla, Ramón. A ti y a Jordi García Candau»


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